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26.1.15

Reseñas | The Ivy Lessons (Devoted #1) - J. L. Lerman



Autor: J. Lerman (S. K. Quinn)
Titulo original: The Ivy Lessons (Devoted #1)
Páginas: 292
Editorial: CreateSpace

D E S P O T R I Q U E:
Me van a tener que disculpar, porque ahora tengo el cerebro un poco oxidado y me cuesta cada vez más expresarme; plus, leí este libro el año pasado y no dejó mucha huella. En fin, daré lo mejor de mi para hacer una reseña seria y no burlarme de la protagonista y no poner muchos mehs y ughs. Aunque, pensándolo bien...

The Ivy Lessons es un libro de erótica. ¿Lo sabía yo? Sí, pues por eso mismo empecé a leerlo. Ya saben, my cup of tea son los fanfics cachondos que no dejan nada a la imaginación (especialmente si hablamos de John y Sherlock, ugh), pero en cuanto a novelas de este género pues... no sé mucho. Así que decidí ser valiente y comenzar a leer esta saga que me llamó la atención por: a) la portada; b) que trate del tema alumna + profesor; c) que se desarrolle en un colegio de drama. Lo que no esperaba yo, era encontrarme con una protagonista patosa que me sacaba canas de color amarillo bilis, con una suerte divina y que era adorada por muchos y odiada por una sola persona.

*mi novio*
Verán, Sophia es la típica chica que da todo por su familia. O por su padre, porque como muchas protagonistas, es huérfana de madre y se ha convertido en la cabecilla de la casa (me huele a machismo porque al parecer las únicas que pueden llevar bien o más o menos la administración de una casa son las mujeres). Sophia terminó de estudiar y ahora dedica todo su tiempo a cuidar de su hermano pequeño y hacer los quehaceres del hogar que le corresponden a su madrastra (¡Cenicienta, lava y plancha!); como buena hija, teme dejar el nido familiar para perseguir sus sueños. Ah, pero la muy listilla va a hacer una audición para entrar al Ivy College, una universidad que le ofrecerá el mejor curso de artes dramáticas. Lo primero que hace al entrar a la salita es tropezarse y hacer el ridículo frente al mismísimo galán de esta chorrada: Marc Blackwell. *estrellita para mí porque lo imaginé como Tom Hiddleston, fuck yeah* Y a partir de aquí mejora toda la cosa, porque al tener al bombonazo de Hiddleston en mente se me derretía el cerebro.

Pero no es para tanto, eh. No crean que la historia se vuelve una maravilla. Volviendo a Sophia y sus babosadas...

Cuando a Sophia la aceptan en el Ivy College, se deshace pensando en cómo se lo tomará su padre, en si debe ir a Londres o no, en qué hacer y se ahoga solita en su propio vaso de agua. En fin, que junto a la carta de aceptación también llega un cheque con no sé cuántas libras pa' irse de shopping y como siempre, la protagonista no puede existir sin la mejor amiga que es muy curvilínea, tiene dinero y un ejemplar gusto para la moda. Pues sí, cuando Sophie se decide a ir a la universidad, se va con su mejor amiga a comprar ropa sencilla (también de la atrevida) y todo lo que se le antoje. Díganme ustedes, ¡¿en qué mundo sucede esto?! ¡¿Qué es lo que se tiene que hacer?! O lo planteo de forma más sencilla: ¿por qué a mi no me pasan estas cosas?

Yo no me creo el talento de Sophia. Es una chica que lo "da todo" en una audición, la aceptan en la universidad y después no se ve ni se siente que sea la actriz ejemplar que muchos dicen que es. Incluso la misma Sophie lo sabe, es tan patosa e insegura que me dan ganas de  decapitarla y quedarme con el Marc nada más porque está bien buenorro. Entre clases y la chácara  superficial de siempre, Sophie no deja de pensar en el mismísimo Marc, quien le da clases (ah, porque es muy profesional, exigente consigo mismo y multipremiado el muy galán). Lo inevitable pasa, y a Sophie se le encharcan los calzones... Ah, vale, estoy usando un lenguaje propio. Como pueden ver, he despotricado mucho contra Sophie. De Marc no recuerdo tanto, aunque creo que me ha gustado un poco. Eso sí, cuando llega el momento y el sexo no es explícito, me quedé con cara de:

Simplemente no.

Ahora, les voy a decir qué me gustó: este libro no es solo de erótica, implica también el sadomasoquismo. Lo que me gustó fue que Marc Blackwell es el tipo de personaje masculino con estos gustos que se asegura de ir despacio, que de cierta forma primero quiso la aprobación de Sophie para empezar a introducirla dentro de este mundo. Hubo muchos otros detalles referentes al sexo y todo lo erótico que no me gustaron. Sé que puede sonar extraño, especialmente porque he hablado más de lo malo que de lo bueno, pero fue una lectura entretenida mientras duró. Eso sí, me siguen sobrando las ganas de decapitar a Sophie.