28/5/15

Intercambiar y liberar libros

2 comentarios:
¡Hola, imaginantes!

Esta tarde vengo a contarles de un proyecto supercalifragilísticoespialidoso al que probablemente asista. Y digo probablemente, porque estoy, casi, ¡casi!, de rodillas, suplicándole a los dioses (y a mis jefes) que me permitan faltar este próximo domingo. Quizá estoy exagerando demasiado. Vale, estoy exagerando. #dramaqueen

El evento del que hablo es el mismísimo Intercambio de Libros, al cual he anhelado asistir desde hace algunos años. En esta ocasión, el evento será el día domingo 7 de Junio en el Centro de Convenciones de la ciudad de Coatzacoalcos (cerca de donde vivo), ¡y planeo luchar contra el mundo para poder asistir!  

A ver, a ver. Les platico más...

¿Qué es?
El Intercambio de Libros es un programa cultural que tiene el objetivo de fomentar la lectura y permitir que los amantes de los libros y público en general, puedan reunirse periódicamente para convivir e intercambiar libros. Lo mejor de todo es que no solo se trata de letras y páginas, sino que incluye talleres artísticos (entrada libre) para niños y adolescentes y adultos. 

¿Cómo funciona?
- En casita, seleccionas los libros a intercambiar y los llevas hasta el Intercambio de Libros. Puede que éste sea el momento más difícil, porque algunos somos lectores acumulativos que nos aferramos a nuestros chiquitos de papel. Quizá no te cuesta mucho, porque prefieres que los libros tengan otras vidas enmanos de otras personas.

- Al llegar, entregas tus libros y recibes un ticket por cada uno.

- Después, escoges los libros que quieres llevarte y canjeas tus tickets.

Lo más chachi es que con las donaciones, el equipo de este proyecto ha logrado juntar una cantidad jugosa de libros que se mantiene a resguardo entre un intercambio y otro; así, cuando es día del Intercambio, ¡hay montones de libros, de todos los tamaños, tipos y colores para escoger!

¡Al final, te diviertes, conoces gente fantabulosa, aprendes y obtienes libros! 
¿Qué más podrías pedir, eh?

Los talleres del 2015:

A los que ya les eché el ojo, son los talleres de Cómo mejorar tu dibujo y Creación Literaria. Y claro, también quiero muchísimo hacerme pasar por una cría de once para colarme en los talleres infantiles. ¡Que alguien me consiga un frasquito de poción multijugos!
Hace algunos meses, tuve la oportunidad de donar algunos libritos al movimiento, así que me encanta imaginar a qué manos van a ir a parar. Espero que sean queridos y disfrutados. Ahora solo tengo que hacer una revisión en mi pequeña colección para seleccionar aquellos que voy a intercambiar :D

Aquí, un mural muy genial que pusieron en el año 2013 y que encontré en el flickr del Intercambio.

Mural

Libros Libres
Aprovecho de una vez esta entrada para contarles de un proyecto similar para fomentar la lectura: Libros Libres y que probablemente ustedes conozcan.

Libros Libres es un movimiento mundial para liberar (dejar) libros en algún lugar público, de forma otra persona lo encuentre y lea. El único requisito es liberar nuevamente la obra dentro de un mes. Como dice la página de la Cafebrería El Péndulo: "la filosofía del movimiento parte de la convicción de que los libros no están hechos para leerse una sola vez, por una sola persona..."

Lo que me recuerda que, yo no he liberado el libro libre que me dieron... ¡Ups!

Estoy muy emocionada de poder participar y espero con ansias ver libros viejitos y un poco maltrataditos, porque me encantan esos, que parecen haber vivido miles de vidas en miles de manos...

La pregunta es, ¿ustedes podrían despegarse de esos libros favoritas que tanto les han encantado? ¿Donarían solo aquellos que no les encantaron y disgustaron? ¿O no podrían separarse de ninguno?
¿Qué tipo de lectores son? ¿De los que se aferran a sus libros o de aquellos que creen que los libros están hechos para vivir miles de vidas? Espero sus comentarios en la cajita :) ¡Y feliz casi-fin de semana!

Adieu!


Si quieres conocer más de estos movimientos, visita:
+ Intercambio de Libros Coatzacoalcos: facebook - twitter
+ Libros Libres Coatzacoalcos: facebook - twitter

15/5/15

Reseña | Memorias de un amigo imaginario - Matthew Dicks

8 comentarios:
Hace menos de un año, me acosté en la hamaca con mis sobrinas y empecé a platicarles este libro: ellas se interesaron tanto cuando mencioné a Budo y a las cacas de propina de Max que me pidieron que leyera la historia (ya explicaré lo de las cacas). Con celular en mano y mi mejor voz, inicié la lectura; desafortunadamente, no pude continuar. Mis sobrinas se encapricharon tanto, que le pidieron a mi hermana que les comprara el libro. No lo hizo inmediatamente, pero sí hace unos meses, lo cual me vino a la perfección porque no tenía muchas ganas de leer libros de mi eterna pila de clásicos no leídos. Tomé el libro en mi posesión y no lo solté hasta terminarlo. Y me ha encantado tanto que aquí estoy haciendo una reseña...


Título original | Memoirs of an imaginary friend
Autor | Matthew Dicks
Editorial | Debolsillo
ISBN | 978-849-032-275-8
Páginas | 432
El padre de Max teme que su hijo sea autista: no soporta salirse de la rutina, no le gusta reír ni que le besen o toquen y su único amigo, Budo, es imaginario. Cuando Max desaparece misteriosamente, Budo sospecha de la señora Patterson, su antipática profesora de apoyo, y hará lo que sea para que su amigo vuelva a casa, aunque esto le cueste dejar de existir. Con una gran sensibilidad y un talento narrativo innegable, Mathew Dicks ha creado una obra conmovedora sobre el valor de aceptar y valorar la diferencia.

Opinión personal y cháchara emotiva:
Budo es un amigo imaginario. Su creador es Max. Max es un niño diferente. ¿Por qué? Porque probablemente sea autista o tenga el síndrome de Asperger o algo por el estilo (en el libro no son específicos). Max tiene que desayunar a la misma hora todos los días, lavarse los dientes con la misma pasta, irse a la cama a la misma hora; va al baño a hacer caca por las mañanas y odia las cacas de propina, esas que hace en la escuela y que no son parte de su rutina; a veces no puede decidir entre usar el suéter verde o el azul. Además,  toma clases con varias maestras, incluida la señorita Patterson (una maestra de apoyo) y también va a sesiones con psicólogos. Y claro, Max tiene un amigo imaginario a sus ocho años de edad, lo cual no es muy común que digamos.

La historia está contada por Budo, así que eso nos da una ventaja para conocer muchísimo mejor el mundo de los amigos imaginarios. Budo comienza a hablarnos de Max, en tiempo presente, recordando lo que le gusta y lo que no, cómo actúan los padres de Max y lo difícil que es la vida para Max. También nos habla de sus propios amigos, criaturas imaginarias nacidas de las mentes de otros niños; podemos conocer la variedad de amigos imaginarios y lo fantásticos que pueden llegar a ser. Los amigos imaginarios varían en formas, tamaños y colores; hay algunos que parecen tortillas, otros son animales o seres mágicos y solo unos cuantos son muy parecidos a los seres humanos (porque sus creadores son detallistas y se han acordado de ponerles hasta cejas y orejas). Budo lleva una vida más longeva que los demás imaginarios, lo que lo hace ser el personaje que gana y pierde amigos y conocidos. ¡Díganme si eso no es muy triste!

Como bien dice la sinopsis de goodreads, Max desaparece misteriosamente y Budo sospecha de la señorita Patterson. Esto nos lleva a un viaje en el que Budo conocerá a nuevos amigos imaginarios y se encontrará con amigos reales a los que ha observado durante mucho tiempo para poder devolver a Max su vida normal. La chispa mágica de esta novela radica en la inocencia, y sobretodo, en el amor que Budo siente por Max.  No sé cómo explicarlo, ¿saben? No tengo palabras, porque este libro es ordinario y extraordinario a la vez. Ugh, ugh, ugh, me vuela los sesos. Es emotivo a morir, especialmente porque devuelve al lector a aquellos tiempos de cuando eras pequeño y veías el mundo de una forma diferente. 

Realmente no tenía idea de qué trataría Memorias de un amigo imaginario, ni que haría crecer  mi corazón. No tenía interés genuino en la trama, ni en los personajes; no sabía qué rumbo tomaría y tampoco lo imaginé. No tenía expectativas porque pensé que Budo, nuestro amigo imaginario, parlotearía sobre Max todo el tiempo. Creo que estaba en blanco, como en una especie de limbo. Poco a poco, mientras iba conociendo a Max a través de Budo, a los demás amigos de Budo, me iba enamorando. Todo, sin darme cuenta. Poco a poco, Budo y Max van madurando tanto como se puede madurar en unos cuantos días y en una situación como la que viven ambos; mientras Max toma valor para hacer aquello que le daba miedo, Budo se enfrenta a la pregunta más grande de su existencia: ¿quiere lograr un bien para Max o para él?

Al final, terminé llorando. Lo que me encanta o disgusta, no lo sé, es ése final tan abierto, tan aarrrrghhhh. Un final que se deja al criterio del lector. Me encantan esos finales y me disgustan. En fin, que fue toda una avalancha de emociones. Y me ha encantado. 



Teorías:

ESTO PODRÍA CONTENER SPOILERS
¡SE CUIDADOSO!
Abro los ojos. Me encuentro con otros ojos. Los he visto antes. Son oscuros y cálidos. Me conocen.
No acierto a saber de quién son. De pronto los recuerdo.
No lo entiendo.
La llamo por su nombre.
—¿Dee?
Y entonces comprendo.
(selecciona para leer)

Como mencioné antes, estos finales me encantan y al mismo tiempo me disgustan y desesperan porque puedo suponer algo pero jamás sabré si es certero o real (a menos que el autor lo diga). La teoría de mi sobrina es que el cielo o paraíso, "el más allá" o a donde vamos después de abandonar este mundo, es el mismo  para humanos y amigos imaginarios. Mi primera teoría es : que los ángeles bajan a la tierra para proteger y ayudar a ciertos niños, se manifiestan ante ellos y toman la forma que los niños necesitan. ¿Por qué lo pienso? Porque la razón de existir de estos amigos imaginarios es estar ahí para su niño humano cuando lo necesiten, ya sea para jugar unas cuántas horas o permanecer a su lado durante años como hizo Budo. Me gusta pensar que Budo es un ángel guardián que cuidó de Max y le ayudó a superar muchísimas cosas. Poco a poco, Max lo va necesitando menos... y bueno, eso nos lleva a nuestro abiertísimo final. Por eso Max encuentra a Dee, encontrará a todos aquellos que alguna vez conoció en nuestro mundo.
Bueno, igual mi teoría no tiene mucha sustancia pero... Me gusta pensar eso.
También, que lo de la secuela es real. Sí, la secuela...
Pensaba que esta historia estaba dirigida a niños, y ya sabemos que las historias las disfrutamos todos, incluidos los viejos, jóvenes y más pequeños. Es solo que Memorias nos cuenta la historia de un niño y su amigo imaginario, hablándonos de situaciones de adultos, que implican madurez y mucha preocupación. Creo que por eso me ha encantado.  ¿Ustedes qué opinan? Me encantaría saber. Quiero teorías, reacciones, ¿lloraron como yo?
Por hoy, es todo.
Adieu!

9/5/15

Literigato | La squaw vengativa

3 comentarios:
¡Hola imaginantes!

Como pueden ver, traigo rápidamente otro literigato para nuestra caza de este año. Éste es de un relato que me tocó una fibra sensible, y no sé si fue el mejor momento para haber leído un relato así. Ay, bueno. Ni sé en qué número vamos, pero creo que este año sí lo logramos, jaja.


Libro: El entierro de las ratas y otros relatos de terror
Autor: Bram Stoker
Características: De pelaje negro e intensos ojos verdes.
Fragmento: [...] Nos detuvimos ahí, sin prisa alguna, y miramos por encima del muro otra vez. Entonces se nos ofreció un cuadro encantador: una gran gata negra estaba tendida al sol cuan larga era, mientra, un gatito del mismo color correteaba con alegría a su alrededor.
La madre agitaba despaciosa la cola para divertir a su pequeño y lo empujaba con la pata para animarlo a jugar. [...]

Y ya, porque es el único cuadro agradable que nos pinta este señor. Esta gatica se encuentra en el relato La Squaw de Bram Stoker, en mi caso, en un librito que me acaban de prestar, El entierro de las ratas y otros relatos de terror. El relato entero va sobre la gata, entonces estuvo dificilillo elegir qué párrafo escoger. Opté por su primera aparición, para hacerle justicia a la pobresica. Aunque bueno, en eso de tomar la justicia en sus manos, a ella se le da excelente.