11/7/16

Reseña | It's kind of a funny story - Ned Vizzini


It's kind of a funny story es especial porque es el primer libro físico que leo en inglés (anteriormente leí Fangirl de Rainbow Rowell en pdf, así que no vale). Realmente es muy quotable, lindo y al mismo tiempo depresivo y llegador.

¿De qué va?

Craig cuenta su historia: está deprimido, la comida no le pasa y piensa mucho en saltar del puente de Brooklyn. No sabe precisamente qué fue lo que causó su estado actual; solo sabe que se siente así, que por más que intenta mantener la comida en su estómago, no puede hacerlo y que a veces cree que la tristeza y desgana es causada por fumar marihuana; sin embargo, cuando está limpio, se da cuenta de que no es eso. Estudió mucho para aprobar un examen y ser admitido en una importante escuela secundaria; cuando lo logra y empieza a tomar las clases, su nivel de estrés incrementa tanto que para cuando es momento de decir  alto, ya se encuentra deprimido y desganado. La vida se convierte en una pesadilla para él; es más feliz cuando duerme que cuando está despierto. No hay un inicio concreto para su depresión. Tampoco una causa. Solo podemos suponer.

Quizá fue por eso, por lo mucho que me identifiqué con Craig, que terminé enamorada de esta novela. Coleccioné un montón de marcapáginas verde brillante en el borde del libro y hasta dibujé caritas expresivas en ellos para recordar cómo me había sentido mientras lo devoraba. También anoté las canciones que escuché y algunas otras que sentí que eran perfectas en ciertos momentos. Básicamente, disfrute cada momento con este libro, sin presiones, a detalle, pensando... It's kind of a funny story es un libro realista. La idea parte de la experiencia del autor, la experiencia de estar internado en un hospital mental.

Lo que más me gustó de la novela fue que Ned Vizzini hizo (espero que fuese así) una crítica a la estúpida idea de que suicidarte es algo romántico y dramático ಠ_ಠ. Ejemplo, esta conversación que he traducido yo misma (Nia en negritas y Craig en cursiva)
—(...) Quería hacer algo estúpido.
—¿Suicidarte?
—Sí.
—¿Querías suicidarte por mí?
—¡No! Solo estaba en un mal momento, y tu eras parte de el, obviamente, porque eres parte de mi vida, como Aaron y mi familia lo son, pero pensé que podrías escucharme antes de que yo...
—Craig, estoy tan halagada.
—No, lo has entendido mal. No te sientas halagada.
—¿Cómo podría no sentirme halagada? Nunca tuve a un chico que quisiera suicidarse por mí antes. Es lo más romántico.
—Nia, no era por ti.

¿Y quién es Nia?, han de preguntarse. Bueno, cuando la novela inicia, Craig nos presenta a sus amigos, a los chicos con los que suele salir y divertirse, si es que se le puede llamar a eso diversión. En una de esas salidas, conoce a una chica que le chifla y obviamente, Craig no se queda con ella. Quien se la lleva es su mejor amigo. Pero no crean que aquí van a encontrar un drama romántico,  no. Sí, puede que eso haya sido un factor para que el protagonista entrara en depresión, pero no fue la causa. Muchas cosas pasan en torno a Craig como para decir que Nia fue la causante. Obviamente, cuando ella se entera que Craig sentía un enamoramiento por ella, la chamaquita se va a las nubes; cuando Craig le habla de su idea de saltar del puente, Nia piensa que es por ella.
¿A cuántas personas he escuchado decir cosas como "qué tonta, se suicidó por el novio"? ¡Muchas! No se detienen a pensar que las vidas de esas personas no estaban equilibradas, que ya tenían problemas mentales, que algo ocurría y que cualquier suceso puede ser la gota que derrama el vaso. Pues acá esa idea la expresa Vizzini de otra forma. Esa idea de que el suicidio, morir por alguien, morir porque no soportas la vida, es ridícula. Nia no era un personaje que me agradara demasiado, pero a partir de ese momento, juro que tuve ganas de entrar a la historia y cortarle la cabeza. Y darle un par de bofetadas a Craig por haber estado idiotizado por ella.

De cómo se te queda en el corazón... 
¡Ahora hablemos de lo que me dio justo en el corazón! En el momento en que asignan una habitación a Craig y él conoce a Muqtada, estas palabras pasan por su mente:
Quizá será mejor estar con alguien como él, alguien que parece peor que yo. Nunca lo consideré, pero hay personas que están peor que yo, ¿verdad? Quiero decir, realmente hay personas sin hogar y que no pueden dejar la cama y que no podrán mantener un trabajo, y en el caso de Muqtada, que tienen problemas serios con la temperatura porque sus cerebros están averiados. Comparado con ellos soy... bueno, soy un niño rico malcriado.

Me sentí así muchas veces y no puedo dejar de pensar que lo tengo todo: casa, familia, trabajo, momentos divertidos, siete gatos y un perro, más un perro y un gato comunitario en el trabajo; todos los días despierto y la gente me saluda con una sonrisa en el rostro (la mayoría) y me desean bien (a menos que sean hipócritas) y... bueno, podría decir que aunque veces me siento inexplicablemente triste, soy eso, una niña malcriada que tiene una economía estable. Pero me hace falta algo y no sé qué es. Y Craig tampoco lo sabe. En muchos momentos, sentí que Craig estaba hablando por mí y sigo sin saber si eso es bueno o malo o qué rayos. Lo cierto es que cada quien tiene sus problemas. Si comparamos nuestros problemas con los de otras personas y los analizamos, no acabaríamos nunca. Cierto es, también, que más allá de desear algo, de necesitar a alguien o no estar bien con nosotros mismos, existen los desordenes mentales, cositas que pasan desapercibidas la mayoría de las veces y que probablemente nunca son diagnosticadas. La mente es compleja. No importa si es una historia como la de Craig o si es la de una persona que se siente triste y que no necesariamente está deprimida o tiene algún desorden o problema mental, sea como sea, tus problemas  importan y no por ser menores o hasta un poco infantiles, van a dejar de causarte dolor o  ponerte mal.  Muchas veces depende de nosotros mismos, podemos levantarnos con la mejor actitud, pero no puedes pedirle eso a alguien como Craig. No puedes pedirle a una persona con ansiedad que deje de sentirla, aunque lo que le está causando ansiedad es solo ir a comprar al súper. Algo que tú harías con mucha facilidad.
Como dije antes, pensé mucho con esta novela.
Quizá lo que me incomodó un poco fue que, por arte de magia, las cosas se arreglaron de una forma muy rápida. Afortunadamente, Craig dice más tarde que no sabe cómo irán las cosas, no está seguro de que todo se haya arreglado pero que tratará de seguir viviendo. Sabe ya que a veces se mejora para caer, le ha ocurrido antes y reconoce que podría ocurrirle de nuevo.

No tengo miedo de morir; tengo miedo de vivir. Tenía miedo antes, pero tengo más miedo ahora que soy el hazmerreír.

Craig piensa mucho, pero no vayan a creer que fastidian sus pensamientos. Entre lo que se le viene la mente, las tormentas que hay allí y la interacción que tiene con los demás pacientes del hospital, la novela obtiene un buen ritmo y momentos bastante lindos. Creo que es de esas novelas que te gustan, se hacen un espacio pequeñito en tu corazón y se quedan ahí para siempre. No te explotan el cerebro de lo genialosas que son, te refuerzan el corazón. Así que sí, solo vine a decirles que después de varias semanas leyendo esta novela, de muchas tazas de café tomadas y algunas derramadas sobre las solapas, después de muchos marcapáginas adheridos, pensé y pensé y pensé. Después empecé a llorar y me pregunté qué tanto de lo plasmado en este libro, de toda esa sensación de ahogarte en la oscuridad, en tu propia mente, qué tanto de todo eso fue lo que Ned Vizzini sintió. Es muy triste pensar que Ned, al final de todo, se quitó la vida. Y nunca sabré por qué.

14 comentarios:

  1. La primera vez que escuché sobre el libro fue hace años. Llegó con la nota de suicidio de Ned. Recuerdo que por todas partes las personas lamentaban su muerte (cómo no, somos humanos), así que fui a Googlearlo y me topé con el libro. Poco después me pude hacer con él, pero al iniciarlo me fue muy difícil continuar y lo dejé a un lado. Como a ti, la historia de Craig hablaba de lo que estaba sintiendo en ese periodo muy oscuro de mi vida y me asusté. Preferí meterme a otras historias y no ponerme frente a este espejo.
    Mi vida ya no es tan oscura, quizá es solo como una habitación de noche con la cortina cerrada pero la luz de la calle colándose por las ventanas. Creo que es buen momento de retomar esta lectura, gracias por tu reseña. :)

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    1. Hola, Reina. He amado fervientemente esa metáfora que has escrito sobre la luz colándose por las ventanas, especialmente porque así es como me siento, ufff. Espero que sí puedas retomarla, a ver qué te parece n_n
      Un besito.

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  2. No suelo leer libros de la temática, porque siempre termino con la sensación de que los autores no tocan el tema con la sensibilidad que requiere... Aunque supongo que en este caso eso debe ser diferente.
    Creo que lo leeré más adelante- que soy un poco mala para las historias oscuras y un poco deprimentes. Sin embargo me alegra que lo hayas disfrutado :)
    Saludos!

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    1. Hola, Luisa. A veces también siento que todos lo toman a la ligera o que intentar romantizar a los personajes depresivos y me encanta porque, incluso cuando hay romance en esta novela, no lo sentí como tal o no lo sentí tan falso ni precipitado. No sé, me gustaron muchísimos aspectos.
      Un besico.

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  3. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  4. Vamos a hablar sobre lo perfecta que es esta novela.
    Lo leí el año pasado por un trabajo sobre enfermedades mentales, sin saber exactamente de qué trata ni leer la sinopsis. Y quizás por estas dos razones me gustó tanto.
    Craig, al igual que tú, es un personaje que me encantó: el cómo intenta lidiar con el estrés y sus sentimientos respecto a ello me ha hecho sentirme muy identificada con él. Obviamente con esto no puedo referirme a la depresión viendo que no padezco esta psicopatología, pero me refiero justamente al tema del estrés. Admito que soy una persona a la cual le cuesta mucho controlar los nervios, hasta llegar a sentirme mal físicamente, y muchas veces cuando Craig describía sus sensaciones me sentía como si fueran mías.
    Y te entiendo respecto lo de sentirme infeliz algunas veces hasta teniendo todo para poder llevar una vida digna. Tengo un techo sobre mi cabeza, comida, agua, electricidad, familia y amigos que me quieren. No obstante, muchas veces siento como si aún me faltara algo y me siento horriblemente egoísta por ello.
    Y bueno, no hablemos sobre la conversación de Nia y Craig. Las ganas que tenía de darle un guantazo a la chica no se pueden describir con palabras.
    También es cierto que la depresión de Craig termina muy de repente, pero creo que se trata de un Trastorno de adaptación con ánimo depresivo; el cual consiste básicamente en que una persona se ve expuesta a un factor estresante que le produce ansiedad y depresión, y que en el momento en que el factor desaparece, la persona se recupera.
    Y es realmente triste que el autor no logró superar su enfermedad. Cuando lo descubrí recuerdo que me supo realmente mal.
    Un beso, muchas gracias por la reseña y perdón por este comentario tan largo. Jajajaja ^^

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    1. Ay, cómo me gustaría padecer de ese transtorno de adaptación y no andar dando tumbos por la vida por la maldita ansiedad. Pero bueno, en fin, que las cosas son así, y sí, aparte de que un personaje o una persona se sienta mal por su depresión, todavía lo hacen sentirse aun peor al decirle que es egoísta, que no tiene razones, que trate más... Me encantan los comentarios largos, Liwy, y más cuando me enseñas de psicología y transtornos xD
      Un besico.

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  6. Siempre que pienso o leo sobre este libro me entristezco por la muerte de Ned, es muy triste que a pesar de todo, su depresión haya sido más fuerte y no pudiera soportarlo.... Leí el libro poco después de su suicidio y me hizo llorar mucho. Te entiendo en lo que dices de tener todo y sentir que algo te falta, me pasa igual: tengo una familia que me apoya, amigos, estabilidad y aún así vivo con depresión. Es un libro que lo refleja muy bien y por eso me gustó mucho.

    Saludos!

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    1. Hola, Irene. Creo que estos libros nos recuerdan demasiado a nosotros y sentimos que al menos hay alguien allá afuera que se siente de una forma similar aunque las condiciones de vida sean totalmente distintas. Vamos, apuesto a que Ned vio algo bueno en la vida, y quizá no pudo regresar a ese estado donde todo era mejor y, bueno, nos abandonó. Pero al menos nos dejó una gran obra.
      Saludos :)

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  7. Si ya le tenía ganas al libro, estas se han multiplicado por mil. ¡Qué pedazo de reseña, Ana! Se nota que te ha marcado de una forma u otra y, viendo los temas que trata y la forma de abordarlos, no es de extrañar. Me encanta que estos asuntos tan serios tengan representación, y que esta sea correcta, ya que hay un montón de bazofia pululando por ahí que hablan de ello sin tener la más mínima idea. Estoy hasta las narices de escuchar a imbéciles diciendo tonterías sobre el suicidio o las enfermedades mentales (especialmente, sobre la depresión, que según parece, no es una enfermedad, sino “una mala racha que se te quita si sales un poco a divertirte”… ¿en serio? ¿EN SERIO?) como para encima, tener que leerlas. Este es un tema que me enciende mucho, de verdad. Yo, por suerte, jamás he pasado por nada de esto, por nada grave al menos (tiendo a ser bastante pesimista y/o entristecerme por cualquier cosa, pero es porque yo soy así y no porque tenga depresión u otra enfermedad), pero conozco a personas que sí, y es una auténtica putada. Y más cuando la gente tiene la sensibilidad en el culo y le andan restando importancia a los problemas de los demás.
    Me encanta la reflexión que haces en esta entrada, ese “tus problemas importan”. ¡Claro que importan, joder! Comentario al más puro estilo “Hay gente que está mucho peor” o “venga, no es para tanto, llorica” no hacen más que empeorar las cosas. Si una persona está mal, por el tema que sea, eso es lo de menos, lo único que vas a hacer diciéndole eso es hundirla más. Encima de estar triste, de pasarlo mal, va a tener que sentirse culpable por ello. Un poco de tacto, por favor.
    Bien, después de este tocho-comentario que aporta más bien poco a la reseña en sí, me despido diciéndote que espero leer el libro en breves. Creo que podré identificarme con Craig tanto como tú, y estoy convencida de que la historia me calará hondo. Diablos, si me ha hecho pensar la reseña, no quiero ni imaginarme lo mucho que me llenará el libro *-*
    ¡Un achuchón! ♥
    PD: Me ha molado el adjetivo “quotable”, por cierto. XD

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    1. Y más cuando la gente tiene la sensibilidad en el culo y le andan restando importancia a los problemas de los demás.

      Totalmente de acuerdo, Rode. Los problemas importan, porque el hecho es de que a cada quién le importan cosas diferentes y mientras algunos se sienten completos con techo, comida, familia y otras cosas, muchas personas más no se sienten igual. Pero, ¡caramba!, la gente quiere que todo sea color de rosa. Y sí, hay gente que está peor, gente que no tiene acceso a la educación, a todos los servicios públicos, pero a veces esas personas desconocen que hay más de lo que tienen en el mundo o quizá no aspiran a ello y por esa razón puede que no se sientan de la forma en la que la gente que vive en otras condiciones. No sé si me explico muy bien, pero creo que en resumidas cuentas voy a esta frase de un libro (que no sé cuál es, me dieron una fotocopia en la clase de filosofía del bachiller) que habla sobre el existencialismo y dice así: "El existencialismo afirma que en cada momento usted tiene la posibilidad de ser diferente de lo que ha sido en el pasado."
      Después menciona a Sartre, quien insiste que "Si usted está triste, es porque eligió estar triste. Su tristeza es como un abrigo que se pone, por lo que bien podría escoger otro: el abrigo de la felicidad." El punto es que Sastre piensa que todo depende de uno mismo, que todo es sobre la actitud y cómo vayas por la vida.
      Después en esta fotocopia habla sobre el budismo. Y esto es lo que amé:
      La primera Verdad Noble del budismo es que, para todos nosotros, la vida es sufrimiento. La Segunda Verdad Noble es que sufrimos porque deseamos algo.
      Y yo no sé qué chingados creer, porque la vida es difícil aunque lo tengas "todo". Siempre quieres algo más, aunque sea un libro, un abrazo, una sonrisa... Y lo peor es que, a veces, ni siquiera sabes lo que quieres o lo que necesitas, y terminas como Craig. O peor.
      Mis fotocopias también son quotables y bueno, ya que estamos, amé mucho a esa profesora de la preparatoria. Siempre nos encargaba cosas chachis. Ay :3 Besitos.

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  8. Me encanta este libro, lo leí hace un par de años (o quizá el año pasado, porque nunca sé bien esto del tiempo, aish) y amé cada trozo, tal como dices tú, es muy fácil identificarse con Craig.
    Me alegro que te haya gustado tanto Annie :3
    un beso!

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    1. Gracias, Abbichuela :D Este libro es muy bonito y como dices, es inevitable amarlo a trozos. Ugh *-*

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Venga, despotrica.